En esta celebración se recuerda la triunfante entrada de Jesús a Jerusalén donde la multitud lo proclamaba como Rey y con gran algarabía exclamaban ¡Hosanna, Hosanna al Señor!
El pueblo Católico se reunió en la Plaza de Aguada para la tan esperada bendición de las ramas y luego salió en procesión hasta el Centro de Espiritualidad Madre de la Consolación, donde se celebró la Santa Misa. En esta ocasión fue muy gratificante contar con la presencia de los hermanos de la Iglesia Presbiteriana de Aguada, quiénes junto a su Pastora nos estuvieron acompañando en la bendición de las ramas y luego en la procesión hasta el Centro de Espiritualidad. El pueblo católico agradece este gesto de hermandad, unidad y acompañamiento, ya que compartimos la fe en Cristo, adoramos a un mismo Rey y somos ovejas de su rebaño.
Que esta Semana Santa que inicia hoy con la entrada triunfante de Jesús a Jerusalén, nos permita abrir nuestro corazón para que dejemos que Él entre y llene nuestra vida de júbilo, esperanza y salvación.