La Parroquia San Francisco de Asís de Aguada, con gran gozo, fe y esperanza, el domingo 5 de abril llevó a cabo la Procesión del Encuentro.
Si una espada atravesó el corazón de María el Viernes Santo al ver cómo su hijo Jesús fue crucificado. Hoy sus lágrimas se convierten en alegría al encontrarse con su hijo resucitado y ver cumplido el plan de Dios para salvar a la humanidad.
Jesús y María se vuelven a mirar, se detienen sus corazones llenos de amor uno frente al otro. Y Jesús parece decir a María: ¡Gracias Mamá por haber sido fiel y obediente al proyecto que te encomendó Mi Padre! ¡Hay gozo!
¡Él Señor Resucitó!
La feligresía católica se levantó tempranito para ser testigo del Resucitado y salir corriendo y gritar a los cuatro vientos ¡Él Señor Resucitó! ¡La tumba está vacía!... ¡Él Vive! ¡Venció a la muerte!
Jesús cumplió con la voluntad del Padre con total entrega, obediencia y fidelidad.
María es fiel, cumplió en silencio y en total obediencia. Siempre de pie y con la mirada fija en Jesús.
Aquel dolor que traspasó el corazón de la madre por su hijo crucificado y que también atravesó la cabeza, las manos, los pies y el costado de Jesús, por la expiación de nuestros pecados...Hoy se convierte paz y felicidad.
Hoy la Madre se encuentra y abraza a su Hijo, a su hijo Resucitado. Hoy la muerte se abolió para siempre y los cristianos, al igual que María, debemos encontrarnos cara a cara con Jesús, quién vive y nos ofrece a cada uno, la oportunidad de entrar en la Vida Eterna como Él.