El 7 de agosto, la Parroquia San Francisco de Asís de Aguada recibió con complacencia a los cursillistas de la Diócesis de Mayagüez en su Ultreya Comarcal.
Con el templo parroquial totalmente lleno y en un ambiente de hermandad, Padre Saturnino, director espiritual de los cursillistas de Aguada, les dio una cálida bienvenida a todos los presentes.
La reflexión de la noche estuvo a cargo del Rev. Diácono José Benique, cursillista desde hace 20 años, quien compartió el Rollo Místico titulado: "Viviendo como Cursillista - el trípode que sostiene mi caminar cristiano". En el elocuente mensaje exhortó a todos los presentes a construir sus vidas de fe sobre la solidez de un trípode: Piedad, Estudio y Acción.
Acto seguido procedió a explicar estos tres aspectos, base de una vida cristiana. Comentó que la Piedad nos une a Dios desde nuestro corazón, unido al de Él. Esto es posible por medio de la oración eficaz y constante, porque orar es conversar con Dios y estrechar una relación íntima y personal. También participando de la Eucaristía y los Sacramentos nos unimos a Él.
El segundo elemento del trípode es el Estudio. Nadie ama lo que no conoce, por tanto, es vital entrar en las aguas profundas de la fe y para hacerlo es menester estudiar, prepararse bien para poder enfrentar a un mundo volátil que no tiene un norte a seguir. Añadió el Rev. Diácono que entonces viene la Acción. Salir de nuestro yo para compartir, anunciar y proclamar la Buena Nueva de Dios al mundo, siendo misioneros en un mundo que necesita tener una experiencia con el Señor.
Finalizó su mensaje exponiendo su testimonio de vida. Todo comenzó hace 20 años cuando alguien le invitó a vivir la experiencia de un Cursillo de Cristiandad y su respuesta fue afirmativa. A partir de ese momento comenzó a participar de la Ultreya parroquial, participó de la Escuela de Dirigentes y como fue fiel en lo poco el Señor lo llamó a más y después de cinco años de estudio y preparación intenso fue ordenado diácono permanente. Culminó enfatizando lo importante que es acercarse e invitar a los demás para vivir la experiencia del Cursillo, el resto lo hará el Señor. Luego tuvieron un compartir donde pudieron confraternizar y cambiar impresiones.