El miércoles santo tuvimos nuestro tradicional Vía Crucis por las calles de nuestro pueblo. Las estaciones fueron leídas por miembros de los distintos movimientos y grupos parroquiales. Al finalizar el D. Adalberto González hizo una reflexión relacionada a la importancia de la cruz. La cual a simple vista parece signo de dolor y derrota pero se convierte en el camino donde florece el amor más grande. La cruz nos recuerda que el sufrimiento no es el final, sino un puente hacia la esperanza. Nos alentó a aceptar la cruz en nuestra vida lo que no significa buscar el dolor, sino aprender a amar en medio de él, a confiar cuando todo parece oscuro y a levantarnos cada vez que caemos. Al mirar la cruz, entendemos que no estamos solos, Cristo camina con nosotros, y nos enseña que después del sacrificio, siempre llega la luz de la Resurrección.